En esta sección, repasaremos técnicas de dos practicantes patéticos de artes marciales, pero con suficientes golpes como para poder decir algunas cosas sobre técnicas del Kung Fu y otras artes marciales.

¡Recuerden!:

1)      No somos expertos.

2)      Hay MUCHAS variantes de todo esto.

3)      Depende de la experiencia de cada uno puede servir o ser como los rescates a los bancos: ¡Totalmente infructuoso en la vida real!

En la sección anterior vimos “patada de empeine”… pero el Menú de hoy es:

Patada frontal”

Ninguna patada tan despectiva y linda para mostrar rechazo como esta belleza del arte marcial. La patada “frontal” como es obvio, sale de frente y suele golpear al frente también (que no a las espaldas, ¡Tío!). La magia de esta patada es el rechazo inmediato que denota, difícilmente se use para romper o lastimar en profundidad, más bien esta patada es para “ubicar” al oponente.

 

Ejecución: La patada frontal con ánimo de golpear con el talón y hacer daño, nace como las demás patada en el kung fu, con el pie de base bien agarrado al piso, subimos una rodilla tan cerca del pecho como nos sea posible y como un resorte el talón sale disparado desde la flexión total, hasta la CASI total extensión de la pierna, con potencia y rápida retracción para que no nos tomen la pierna.

 

 

Efecto: Si el golpe se da bien, es un talonazo seco que puede impactar el abdomen, la boca del estómago (doblando al oponente), a la caja torácica, dañando costillas o generando mucho dolor y el mentón o la cara (aunque no se recomienda apuntarla tan alto). Si el abdomen está bien trabajado y se encuentra en tensión al momento del impacto, es probable que solo nos empuje hacia atrás, si está relajado, puede dañar órganos internos, dejándonos fuera de combate rápidamente. Lo mismo sucede con la boca del estómago, si las abdominales protegen bien la zona puede evitar que nos doblemos con esa HORRIBLE sensación que provoca un golpe bien dado a la boca del estómago.

 

 

Otra ejecución y su efecto: La otra forma de lanzarla es sin retraer tanto la rodilla, subiéndola solo un poco y luego lanzando el metatarso hacia delante. Esta variante es más rápida y aunque tiene menos potencia de pegada, tiene buena velocidad para alejar al oponente. Se lanza casi siempre al abdomen y ayuda a mantener a distancia al rival, permitiendo que no ataque cuando quiera, dándonos un relativo control sobre su desplazamiento hacia nosotros.

*TIP: Si se hace con la pierna de adelante, esto permite sorprender y mantener al oponente a raya como si fuera un “jab” de pierna. La pierna sube relajada y se lanza rápidamente con el metatarso hacia delante, cada vez que el oponente entre en nuestro círculo de defensa.

 

 

Esquive: La forma más intuitiva de esquivar esta patada es yendo en la dirección opuesta, pero no siempre es recomendable, ya que si cada vez que la patada viene, retrocedemos, perdemos energía y volvemos al mismo lugar, además de cederle el control del combate al rival. Lo mejor, es utilizar un poco más de energía, para hacer un esquive en diagonal hacia delante, acercándonos al rival, pero dejándonos fuera del alcance de la patada. Esto nos va a dejar en un punto donde podemos dar una patada al rival, sobre todo si lo hacemos rápido. El mero hecho de haber logrado este esquive, ya hará que el rival no se confíe tanto en su patada frontal.

 

 

Frontal con desplazamiento: Este bonito agregado a la patada frontal puede sumarle realmente MUCHA potencia si se hace bien, por claro. El desplazamiento se hace a la hora de levantar la rodilla, cuando hacemos el “resorte” con le pierna bien retraída hacia el cuerpo, lanzando el cuerpo hacia delante con el pie de base, NO hacia arriba, sino hacia adelante. El pie se despega mínimamente del piso y al momento del impacto se extiende la pierna, sumándole su fuerza al desplazamiento hacia delante. El contra de esta patada es que si nos esquivan, quedamos en desplazamiento y probablemente con el peso caeremos ligeramente hacia delante, clavándonos un poco en la postura.

La mejor manera de esquivar la frontal con desplazamiento es hacia cualquier lateral, si se pudo esquivar, es el mejor momento para una buena patada lateral o con giro al atrevido que nos quiso patear.

 

 

Método de entrenamiento: Muchas cosas sirven para entrenar la patada frontal, sentadillas, sentadillas de borracho (o de un pie, como se llamen), extensiones lentas de la pierna elevada, retención de pierna extendida en el aire, bicicleta, etc.

Entrenamientos muy buenos hay con escudos.  Con el escudo se puede entrenar la potencia de penetración de la patada, quedándose uno bien clavado en el lugar y el otro con patadas a máxima potencia cada una pero muy pausadas entre sí, intenta sacarlo del lugar.

Luego, para aumentar la fuerza de la patada, uno contra la pared o contra la barra sube la pierna, el del escudo le aprisiona la pierna elevada (en resorte) y se queda haciendo resistencia, el que tiene que patear tiene que extender la pierna, con la resistencia de quien sostiene el escudo pegado al pie. Con diez veces por lado es más que suficiente unas tres veces a la semana.

 

 

Patada frontal en combinación: Una buena forma de combinar la patada frontal, es con puños básicos. El “uno, dos” a la cara con intención de distraer (o de golpear en serio, depende que tan rápidos sean) se puede utilizar para meter la patada frontal al abdomen, mientras el oponente se distrae arriba con los puños. Se debe priorizar en que los puños se queden arriba distrayendo la mirada y la patada frontal entre lo más prolija y rápidamente posible. La prolijidad permitirá no develar la intención de las piernas con el resto del cuerpo.

Oleme el efficient!

 

Anuncios