Existen dos formas para transformarte en un ídolo:

1- Con tiempo y mucho, muchísimo trabajo (hasta ser un enfermo y esclavo de tus convicciones).

2- Con dinero, también tendrás que trabajar mucho, pero la gente te conocerá antes (lleva muchísimo dinero, recuerden que Dinero = Tiempo)

Es muy curioso como a los adolescentes les parece super cool que alguien sea un revolucionario, pero se caguen en las escuelas… como si sus ídolos fueran unos ignorantes que sacaron sus ideas de la nada… ¿Pues saben? NO! eso NO PASA. Para tener ideas HAY que estudiar, cultivarse, viajar, trabajar, comunicarse, levantar el culo y hacer cosas, muchas cosas, no dormir por hacerlas, incluso ser obsesivo con todo eso. Así seas el Papa, Alejandro Magno o Cumbio, en cuanto dejas de hacer cosas, desapareces.

Desde siempre buscamos lideres de manada, es instintivo, diría que los humanos necesitamos un guía, incluso mas que los animales.

Necesitamos desde cachorros alguien que nos diga qué hacer, para donde ir, qué debería gustarnos, así hemos creado desde mesías, hasta emperadores (que luego de ser destituidos han tenido que firmar que ellos no eran dioses, la ultima fué esta Declaración de humanidad)

Mas intimamente nuestros ídolos suelen nacer cuando les quitamos ese titulo a papá o mamá, luego pasarán un montón de machos y hembras por nuestras vidas que suplantaran a esos Ídolos (aunque a veces no, como le sucede a Otto).

Sumado a ésto nos encanta mistificar seres (reales o imaginarios) nos produce placer descubrir cosas de ellos, hasta lo mas estúpido, cuanto dormían, cuando vomitaban, y nos causa simpatía así como de nuestros bebes nos causan ternura hasta en la cosa mas asquerosa que puedan hacer. Esto es por la sencilla razón de que:

“No importa el chiste, importa quien lo dice.”

Lo que nos importa es nosotros sentir algo por ese ser (real o imaginario), simpatía, empatia, incluso odio (todos derivados de lo que llamamos amor). Recuerden:

“Cuando el amor no es reciproco, es trágico.”

Ya que nadie es importante de por si, uno mismo es el que le asigna X  importancia a X sujeto. No nos hacen sufrir, nosotros nos hacemos sufrir. Lo queramos o no, podemos elegir qué sentir ya que el humano es el único ser que antes de sentir, siempre piensa y decide qué sentir.

Nosotros somos los que le damos al otro el poder para someternos, aunque el otro simplemente sea una figurita, un poster, una canción, un cantante, o una piba que nos era completamente desconocida hasta ayer.

En el caso de los ídolos nos embelesamos con la idea de que las mazas nos adoren y festejen cualquier cosa  que digamos (no importa qué chiste o barbaridad digamos) ya sea “Los Judios tienen la culpa” o “A triunfar” o “We are the champion”. Si alguien nos ofrece poder, sexo, diversion, cuotas fijas, dinero o simplemente olvidarnos de nuestra vida por 3 minutos, les creeremos y el amor es 100% confianza.

En realidad es 80% sexo y 20% planes, pero bueno, entienden el punto!

Sin éste sentimiento de perdurar en el tiempo, ni Twitter ni ninguna red social valdría medio pelo, es amar para que nos amen, dice Wikipedia:

El enamoramiento es un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida.

Desde el punto de vista bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas y químicas ocasionados en el hipotálamo mediante la segregación de dopamina.

O sea, nuestra vida se basa en estímulos, “Satisfaction” según los Stones, buscamos constantemente estar bien, incluso comparamos con otros qué tan bien estamos, el problema es que podemos condicionar qué cosas nos satisfacen, puede “llenarnos” tanto ayudar al prójimo como despreciarlo para sentirnos superiores, el placer puede llegar tanto de que nos abracen como que nos azoten, los químicos son los mismos, depende de nosotros qué sentido le demos y eso es lo que marcará buena parte de nuestra personalidad.

Se han compararon 800 cerebros de parejas de no enamorados con enamorados mediante escaneos y análisis químicos resultando que:

  1. Durante el enamoramiento hay un aumento de producción de dopamina y otras sustancias químicas euforizantes que dura normalmente 3 años, a veces menos, y nunca más de 5 años. (Yo digo que 8 meses con suerte)
  2. Al fin de este período creen que sus sentimientos en realidad han cambiado y buscan otra persona. Así vuelve a suceder lo mismo y comprenden que siempre sucederá igual, por lo deciden quedarse con esa segunda pareja. (O cuando ya estas podrido, pero a X edad ya no aceptamos nuevos idolos, ni amigos, no fácilmente al menos)
  3. Otros tienen una adicción al enamoramiento y continúan buscando este estado continuamente toda la vida. Son los llamados “love junkies” o adictos al enamoramiento. (Ojo, ser adicto tiene mas que ver con la personalidad de cada uno, los adictos son basicamente gente compulsiva que suelen agarrar lo que tengan a mano para hacerse adictos a eso)
  4. Se entrevistaron a más de 200 parejas de ancianos con la misma pregunta “¿Cuál ha sido su fórmula para estar toda la vida juntos y felices?” La mayoría respondieron: “juntos sí, pero no felices. No nos hemos divorciado por los hijos, los problemas económicos del divorcio y la presión de la familia y amigos”. Se puede querer a una persona toda la vida, pero no estar enamorado toda la vida. (Fact)

Pero mas allá de todo esto, a los ídolos los fabricamos (o mejor dicho, los fabrican para nosotros), si bien ya no hay personalidades tan grandes como solía haber, “emperadores del mundo, cantantes llamados The King, futbolistas con iglesias propias y dictadores” (hay pero mucho menos que hace no tantos años), los que quedan son prácticamente leyendas, es prácticamente imposible que vuelvan a existir personalidades así, ésto tiene que ver con 1- Somos menos inocentes, lo somos, pero mucho menos que mañana y 2- Nos enteramos de todo al instante, sin filtros, así que cualquier pibe se dá cuenta de Justin B es tan humano como ellos y la pifia como cualquier otro, hasta sabemos quien le dá el recibo de sueldo, si no hoy, el mes que viene.

Esto no quiere decir que no debamos idolatrar a nadie nunca mas.

99% de nuestro progreso descansa sobre un 1% de gente verdaderamente especial que se ha sacrificado sin esperar nada a cambio. (O tal vez sin chuparle un huevo los demas). Solo hay que entender que esto NO es un acto de “elegidos”, de personas con mucho carisma, de planetas alineándose sobre el nacimiento de un bebe. NO. Es gente dispuesta a sudar por sus propias ideas (pero primero, hay que encontrar esa idea).

Por algo en un encuentro de Boxeo hay 20 mil tipos gritando y solo 2 con lo necesario para pelearse.

Como dicen los japoneses, “Si te parece que podes tocar mejor, subí al escenario y agarra la guitarra.”

¿Hay excepciones? Claro que si, incluso en la música, pero por mas loco que seas, si tocas mal, vas a terminar sin fans.

Luther King era un Doctor en Filosofía y Licenciado en letras con una licenciatura en teología. Viajó por todo USA y estudió Filosofia India, especialmente las ideas de protestas no violentas de Gandhi. Y luego luego escribió The measure of a man.

Ernesto Guevara era Doctor en Medicina y Cirugía. Se recibió en la UBA, luego escribió varios libros sobre Filosofia y de sus viajes por America.

Para ser revolucionario, tenes que conocer de lo que estas hablando y el mundo en que vivís, revolucionar tus propios conceptos sobre la realidad. Y eso, lleva tiempo, sacrificio y lo quieran o no, estudio.

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