Carlos Núñez Cortés: Las artes marciales son parte de una filosofía.

Daniel Rabinovich: No deben ser consideradas un arma.

Carlos López Puccio: Y por eso, recuerda:

Coro: No hay nada como un buen revólver”

 

-Les Luthiers-

 

 

Mucho se habla de la efectividad de las artes marciales. “Esta es más efectiva”, “aquella es más efectiva”, “no sirven para nada”, “solo los maestros pueden aplicarlas”, “la mía es más mejor” y la tan querida, “pero mi papá es policía” son todos los argumentos que desde niños venimos utilizando para anteponer la simpleza del ARTE marcial, a la veracidad de los hechos.

 

No es tan complicado. ¿Te gusta? Hacelo. ¿Te sirve? Hacelo. ¿Querés ganar un torneo? Esforzate. ¿Querés fajar a los que le miran el culo a tu novia? Hay también lugar para vos.

 

Peeero, de alguna manera, la magia de la diversidad de internet nos ha propuesto definir en palabras cuál es el mejor arte marcial existente: La mía. Claro, eso, para cada uno de nosotros.

Para evitar esto y quitar complejos de encima, no voy a mencionar ninguna, no voy a mencionar ningún lugar, ni maestro ni nada, porque de alguna manera todos pecan de lo mismo.

 

EFECTIVIDAD

Todo muy lindo gente, pero antes de ponernos a definir qué arte marcial es más efectivo que otro, deberíamos definir qué ámbito, qué momento, en qué situación, con qué fin y como nos sentiríamos con eso que queremos que sea efectivo.

 

Es muy fácil decir “este es más efectivo en la calle” cuando no hay una situación que sea posible definir en términos de “calle”, ya que justamente en “la calle” no hay nada definido.

Si el lugar es estrecho, si el otro está armado, si son más de 16, si estamos acompañados, si queremos evitar pelear, si queremos escapar, si queremos masacrarlo con nuestros propios dedos, si estamos en un auto, si estamos en una zona del barrio conocido, si estamos en medio de barrio desconocido, si estamos lesionados, si estamos con amigos, si salimos de un local, si entramos a un tren, toda situación es ABSOLUTAMENTE diferente, así que dejemos de hablar de la “efectividad” de la calle, porque ahí tendríamos que considerar posibilidades tales como arrollarlo con un auto, agarrar y revolearle adoquines, qué pasa cuando queremos patear pero un perro nos muerde la gamba, qué hacemos con la señora que grita y nos pega con el bolso, cómo le explicamos a los 15 amigos del que le estamos pegando que “terminamos esta palanca al cuello y seguimos con el siguiente”, cómo le metemos la patada con giro mientras las piernas nos tiemblan o cómo le hacemos ese golpe del dragón a aquél que nos hace el golpe del genital izquierdo, que nos deja llorando mocos un rato largo en el piso.

 

¿Qué hacemos? Para poder contestar esta pregunta, primero tenemos que CONOCER lo que EFECTIVIDAD significa para nosotros.

 

¿Querés ganar sobre el ring? Dejá de decir que vos le ganarías a todos los que están en el ring, pero no es lo tuyo, entrená con alguien que sepa y andá al ring o cállate la boca y entrená lo tuyo.

 

¿Querés tener un cuerpo bien tonificado? Algo que tenga mucho aeróbico, que te haga sudar mucho y donde el cuerpo te duela en ocasiones, algo que no duele o  no te hace transpirar, difícilmente pueda hacer que tu cuerpo se vea mejor. Eso sí, no te confundas, estás entrenando por la belleza/salud de tu propio cuerpo, no vas a ser Myke Tyson, para querer ser un medio talón de Mike, ver el punto anterior.

 

 

¿Querés aprender a defenderte para adquirir confianza personal, algo de estado físico y mantener el cuerpo en actividad? Para esto hay muchas opciones y el punto anterior es accesorio, mientras lo que hagas te haga sentir bien con vos mismo y te haga entrar en confianza, en general, es más una decisión lo que te forja el carácter, más que un arte marcial, pero estas, siempre ayudan.

 

¿Querés sentirte místico, con un conocimiento alternativo a la vida actual, con disciplinas milenarias para chapear con tus amigos/novia/espejo? Hay muchas artes marciales para esto, eso sí, si buscás el punto 1 ó el 2, difícilmente puedas lograrlo y vas a tener que cambiarle el enfoque. Mejor calladito y haciendo la tuya, es una búsqueda, no estás haciendo nada malo.

 

¿Querés combinar la energía agresiva que tenés con algo de arte corporal/expresión? Hay varias disciplinas que te pueden ayudar, es más, podés ir probando unas cuantas hasta que sientas que alguna cuadra con tu forma de expresar esa violencia. Todos tenemos esa energía agresiva, algunos la canalizan de una manera, otros de otra. Algunos mirando un partido se comportan como bestias, otros gritan mientras manejan, otros meten la gamba y se pelean con la familia, amigos, pareja, etc.

Lo mejor, es canalizarla y casi cualquier arte marcial te puede ayudar a eso, expresarla es la mejor manera de que no te haga pelota por dentro y que salga en los momentos que no debe. Eso sí, mejor si es un arte marcial que te haga doler y sudar, ya que así purgás un poco lo que tenés adentro.

 

 

¿Querés aprender a matar? Metete en la policía, en la milicia, comprate un arma, hacete sicario. Pero no debe ser un ambiente para nada agradable. Pero si esperás que un arte marcial te enseñe a matar, vas a tener muchas promesas y pocas nueces. Además… ¿Ese es tu objetivo? Más que un arte marcial, te recomiendo un sicólogo!

 

¿Querés aprender a defenderte de CUALQUIER posibilidad en la calle? Hmmmm… difícil.

Vas a tener que vivir mucha calle, porque NO TENÉS IDEA de cómo vas a reaccionar ante el peligro y ante las 1000000000 posibilidades diferentes que se pueden presentar. Así que entrenar fuerte es sólo un 1% de lo que necesitás.  Vas a tener que andar mucho en la calle y de alguna manera condicionar tu mente para que no lo sorprenda ninguna situación, muchos prometen eso, pero en lo personal dudo que alguien pueda prepararte de esa manera, más que con reflejos, acondicionamiento físico y algún par de rezos sobre tu persona. En general, la gente que tiene esa habilidad es gente que vivió mucha calle o simplemente tienen esa capacidad innata, aprenderla, cuesta mucho más que simplemente evitar los conflictos y esta última tiene mejores resultados a largo plazo.

Si estás resentido porque te afanaron varias veces en Cabildo y Juramento, no te hagas drama y cambiá tu forma de manejarte en la calle, es un camino más sereno a querer matar a todos solo porque te quedaste sin el celu nuevo.

 

Entonces, de nuevo: ¿Qué buscás? ¿Qué es efectivo para vos?

Ahora sí, una vez aplicados los filtros mencionados más arriba, si buscás:

 

Pelear en un ring: Hay cosas más efectivas que otras. Pero al mismo tiempo, recuerden que lo que fue efectivo en una época, lo dejó de ser en otra y fue justamente el que rompió la tradición el que les rompió la quijada, así que no asuman nada ni descarten nada, todo puede llegar a servir entrenado debidamente y utilizando a favor las reglas del combate en ring. Sí, toda efectividad en el ring está basada en los reglamentos, por eso los luchadores, por buenos que sean, se toman muy en serio el pelear en una u otra categoría.

 

 

Tonificar el cuerpo: Puede ser un arte marcial, un deporte o aerobics, lo que a vos te cuadre, pero lo mejor es que te haga sudar, entretenga y te sea ameno realizarlo con frecuencia.

 

Defenderte, adquirir confianza: Buscá artes marciales fuertes, pero que no sean tan competitivas, no busques artes marciales con mucha teoría o con poco ejercicio físico, el cuerpo y la mente están ligados y necesitás que tu cuerpo absorba el concepto de confianza, necesitás romper algunos preconceptos sobre vos mismo y el entrenamiento fuerte, al menos al principio, ayuda a romperlos, porque te hace recordar que: Vos podés.

También te puede ayudar un arte marcial que no sea excesivamente exigente, pero que hagan regularmente torneos, aunque sean internos, el esforzarte, la confianza de grupo, el competir, el tener que enfrentarte a otro, te pueden a ayudar a adquirir mucha confianza.

 

Sentirte místico/buscar conocimiento ancestral: Lo importante de esto es saber que la mayor parte es decorativo. Buscá alguien que sepa posta y saber posta es básicamente que lo que se diga, sea aplicable a la vida y no meras palabras bonitas que a la hora de las papas, estás reaccionando como siempre: Como un boludo. No vas a dejar de ser humano, pero por lo menos te va a dar perspectiva, contención, ideas nuevas, una mirada más profunda de la vida y algo con lo que mantener entretenido tu cerebro. Sí, es probable que esa profundidad te permita ayudar a otros, dándoles perspectiva o consejo, pero no quiere decir que con ese conocimiento podamos enfrentar una situación de combate real, ya que no siempre uno puede interiorizar tanto las cosas como para que un concepto se vuelva una realidad para nuestro cuerpo, sí quizás si practicáramos con sinceridad esa cosa/concepto durante veinte años, pero no vamos a hacerlo, así que solo quedará como una buena forma de expresarse, profunda, interior, misteriosa y que nos llene como personas. Eviten el pensar que “él gana con guantes, pero yo con el Ki…” porque a menos que puedan probar eso, son meras palabras. Si creen de corazón que es cierto, no tienen nada que decir, nada que demostrar, si en su corazón creen que es cierto, la vida misma probará esas palabras.

 

Matar: Si esa es tu búsqueda en un arte marcial, estás del ojete. Si alguien te las enseña no solo es un hijo de su madre, sino que está haciendo las cosas bastante mal. Matar es una cosa que hace casi cualquier animal. Matar es ilegal. Matar es caca, malo, feo. ¿Por qué buscás eso? El consejo es: Sicólogo. Quizás algo como el punto 1 o 3 te ayuden a canalizar esa energía, pero enfócate con cuidado y si podés, equilíbralo con charlas con sicólogos, amigos, expertos de cualquier tipo que puedan ayudarte. Matar algo no lo soluciona, porque dentro tuyo sigue trabajando, es algo interno lo que hay que vencer y para eso sirven muchas otras cosas, hay que calmarse y buscar. ¿Cómo? Que el arte marcial nació hecho para matar? ¡No me jodas! Los tiempos cambiaron, el camino debería habernos dado otra maduración. Si hiciéramos lo mismo con la misma búsqueda, hablaría muy mal de nosotros como humanidad.

 

 

Defenderse en la calle: Mejor correr. Mejor no exponerse a conflictos. Mejor evitar la mentalidad del “me van a afanar”, “por acá afanan”, “este es peligroso, esto es peligroso”, “a este hay que calmarlo”. Defenderse en la calle no tiene mucho sentido, a mi me suena más efectivo ahorrar mi energía personal evitando un problema con elegancia, que “ganar” una pelea callejera. Si es por defender la vida, bueno, eso es otro tema, pero no hay mucha “escuela para defender la vida en la calle” que tenga un buen porcentaje de efectividad. La complejidad mencionada anteriormente, debería haber dado la perspectiva del por qué no existe tal cosa. Escuché un refrán la otra vez, que me parece debería representar a los artistas marciales con búsquedas profundas:

“El gorrión no aterriza donde el tigre vaga”

 

Sí, a todos nos gusta considerarnos tigres, dragones, águilas o serpientes, pero la verdad es que la mayoría de nosotros llevamos una vida donde hacer daño como un predador, no es la búsqueda real, sino más bien vivir tranquilos. Entonces no somos predadores, conservemos el corazón de predador, pero vivamos como gorriones y evitemos a los que tienen corazón de gorrión y viven como tigres, esperando para atacar y ser atacados.
Quizás cuando podamos reconocer eso, entendamos el refrán y comprendamos que EFECTIVIDAD, en NUESTRAS vidas, no es lo que pensamos que es.
Encuéntrense.

 

Anuncios